miércoles, 22 de abril de 2015

Lluvia de estrellas


desenvuelvo despacio en mi corazón tu viaje de ese día,
despertaste temprano en el cuarto matrimonial con ventana a la calle en la penumbra de un cielo sin nubes de abril, casi primaveral
en la cocina que da al amplio patio el sauce amanecido
contemplas
cómo campea el límite de tu modesta vivienda          
con los fondos de tus pudientes vecinos
mateaste con tu compañero de vida
ajena al por venir siniestro                                      
hacía fresco
con una despedida fuerte y cariñosa partiste a tus obligaciones cotidianas
sin ningún anuncio, este 21 de abril de 1976,
almuerzo frugal de los dos
en la mesa de madera soleada de migas
dos compañeros venían a estudiar...
a las tres de la tarde, la hora de todas las horas, casi calurosa
te arrancaron junto con tu esposo y los dos compañeros de los pelos gritando por tu abuela un grupo comando.
Desapareció de un hachazo la posibilidad de ser vos
sin amor no hay futuro.