viernes, 5 de septiembre de 2014

Los curas no te quieren

Intentá de nuevo, fallá de nuevo,
fallá mejor,
así batalla cada día
contra el resultado adverso.
No importa la lluvia
ni el techo roto
ni el lago infatigable
de tu cocina.
Te levantas esperanzada
sin importarte
que te ignoren a muerte
cómo van a quererte
tristes funcionarios
grises piedras
de una iglesia sedienta.
¡Oh, hermana vieja!
còmo van a quererte
arregladora ninguneada
de niñitos rotos.
Pero nosotros
somos más
y juntos entraremos a la tierra.