jueves, 10 de julio de 2014

Lejano río amado

A veces, muy de vez en cuando, sueño maravillada que él planta su corazón dentro del mío y como un árbol reverdecido brilla allí. El sendero está cubierto de flores, una luce en mi cabeza y la llevo de un lugar a otro, solo por esparcir su fragancia azul en el claro espejo de la mañana. La tierra está regada de clavelinas, pero yo cuido una rosa en la vereda fina que desciende hacia el río.