jueves, 1 de mayo de 2014

Una estrella y una luna

Cuando llueve finito y apenas las gotas casi no alcanzan a humedecer las hojas caídas, pensaba en vos, Susana. Acá adentro de mis venas estás en todo tu esplendor. Había tanta vulnerabilidad que disfrazar, tanta discontinuidad que enmascarar a paso firme... me extinguía en tu luz sin pronunciar palabra, mis ondas sonoras no llegaban hasta el lecho sub-acuático donde morabas. Pero es peligroso hablar de los dos, nieblas de probabilidades. Las nubes, torrentes huyendo hacia más vida, cataratas caóticas, formación de escuelas que vuelan..."a dónde, Susana San Juan". Tu imagen, plural. Éramos dos y el agua te cobijaba, desnuda, entera, casi feliz. Desde la playa pedregosa esperaba que salieras viva, palpitante otra vez así como te soñaba en mi infancia poblada de murmullos blandos confusos.Solo mis ojos te veían, tu imagen una pregunta "saldrás como una mariposa"...