martes, 15 de enero de 2013

Autoevaluación de mi voz

No puedo desplazar el eje de mí misma y de mi condición de mujer. Es como si hubiera levantado un dique y fluyera el corazón para delante, para suplicar antes que cualquiera otra cosa, que nadie se ponga en mi lugar... ahora que estoy descubriendo otros caminos de mi cuerpo, dolorosos por cierto,  pero que me
enseñan a ser más mujer , todavía. Me esfuerzo por cuidar el río, que no se estanque... que no decline. Aveces me canso.


Qué pena siente el alma // Violeta Parra
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¡Qué pena siente el alma
cuando la suerte impía
se opone a los deseos
que anhela el corazón!

¡Qué amargas son las horas
de la existencia mía
sin olvidar tus ojos,
sin escuchar tu voz!

Pero embargo a veces *
la sombra de la duda
que por mi mente pasa
como fatal visión.