martes, 18 de marzo de 2014

Sueño liminar

Este sueño camino de los calchaquíes, línea de piedra desesperada que recorre las montañas andinas, está al principio de todos mis sueños, de todas mis escuelas detenidas entre la noche y el amanecer, de todos los seres amados y por extrañar del olvido de tantos umbrales remotos, de tantos soles a medio dormir o despiertos a medias, de tantos paisajes de luz o en sombras, lugares recurrentes sin estaciones. Cada paraje, toldos multicolores con pañuelitos blancos grabados con el IGP en verde, rojo y amarillo. En cada lugar de roca grisácea devenían alumnos, alumnitos y su respectivo género femenino contando con su abundancia prolífica por estos lares, así luminarias destellantes, padres presentes, amigos ausentes, compañeros queridos o padecidos. Era algo así como la escuela cósmica...